Juan Pablo Rodríguez no es el único profesor que enseña tecnología y matemáticas en una escuela pública, pero sí, uno de los pocos que en su afán por ser un arquitecto de curiosidades ha adoptado el enfoque STEM en su enseñanza. Convencido de que la integración de metodologías disruptivas despierta el interés de los estudiantes, en 2018 empezó a emprender proyectos educativos que fusionaran saberes.
Ingeniero de profesión y docente por vocación, Rodríguez ha recorrido un camino de experiencias en instituciones públicas y privadas, entre los que se cuenta un doctorado en Educación. Hoy desempeña refuerzos en las áreas de tecnología en la Secretaría de Educación de Cali, es miembro del Colectivo Nacional de Educación STEM en Colombia e integrante de la Red de docentes de la Red STEM Latinoamérica.
Durante la pandemia por Covid19 en 2020 decidió trasladarse desde la ruralidad a la ciudad de Cali: “Al iniciar en la institución, nos propusimos desarrollar un ambiente de aprendizaje STEM. Nuestro objetivo era crear un espacio inclusivo que fomentara situaciones de aprendizaje excepcionales. Esto ha permitido que nuestros estudiantes participen en torneos de la ciudad con proyectos enfocados en la sostenibilidad ambiental. Actualmente, estamos trabajando con los estudiantes de quinto y sexto grado en un plan para la conservación de aves, que será socializado en la COP16 de biodiversidad”, cuenta Rodríguez.
Junto a otros profes, Juan Pablo lidera el programa Ambiente de aprendizaje STEM con enfoque inclusivo en la Institución Educativa Luis Fernando Caicedo, donde guía a más de 50 estudiantes. Un proceso que desarrolla en conjunto con la Biblioteca Pública y cuya primera fase fue el avistamiento de aves. A partir de este punto de partida los alumnos identificaron diversas problemáticas que resolvieron a través del desarrollo de un juego Twister que utiliza inteligencia artificial, diseñado para sensibilizar a la comunidad educativa sobre el cuidado de las aves. La curiosidad ha llevado a los estudiantes a grabar podcasts educativos en los que comparten sus hallazgos y reflexiones.
Otra de sus preocupaciones es acortar la brecha de género en su escuela, ya que aún los niños siguen siendo mayoría cuando de matemáticas y las ciencias se trata. Un reto que enfrenta ensayando diferentes estilos de aprendizaje, en los que el enfoque STEM+ es protagonista: “Para mí es un impulso ver la motivación de los estudiantes en el aprendizaje STEM. Es muy satisfactorio ver cómo la mayoría domina los temas y este enfoque les da voz; quieren dialogar y participar”, concluye Rodríguez.




