Desde hace 15 años en Quilpué, Chile, Paula Garrido Bermúdez ejerce la docencia con la motivación y el convencimiento de que a través de la educación con sentido puede transformar la realidad de niños, niñas y jóvenes.
Paula es profesora de segundo ciclo en la Escuela Municipal Teniente Serrano Montaner e imparte las asignaturas de ciencias naturales y artes visuales. Elegir el camino de la docencia nunca fue su primera opción. Sin embargo, desde pequeña siempre sintió la vocación de transmitir conocimiento.
No se arrepiente de haber comenzado su vida profesional en el rubro hotelero, fue esta primera carrera la que le permitió costear su formación como pedagoga. Una segunda vuelta que dice asumió de una manera más responsable consiente del rol que la educación tiene en la sociedad.
En su ejercicio, el mayor reto que Paula ha enfrentado han sido los cambios en la sociedad que afectan el proceso educativo: “Hoy luchamos contra la deserción escolar y uno de los mayores desafíos es motivar a los estudiantes. Es ahí donde el enfoque STEM es una herramienta que nos permite mantenerlos atentos y partícipes en su aprendizaje”.
Transformando con STEM
Gracias a su participación en el III Encuentro de la Red STEM Latinoamérica en 2023, Santiago, Chile, comprendió la relevancia del enfoque STEM en los procesos de enseñanza – aprendizaje: “Siento que ha transformado mis prácticas como docente de manera muy positiva. No sólo me ha acercado a los estudiantes en el aspecto educativo, sino también en lo emocional. Este enfoque permite a partir de una problemática, integrar varias disciplinas, generando un espacio de diálogo que me acerca a los estudiantes”.
Para ella sumarse a la Red ha sido una instancia que le ha permitido aprender y compartir su trabajo y el de sus colegas con otros pares: “Me ha servido mucho porque he podido entender cuáles son mis debilidades como docente y las oportunidades que tengo para mejorar”.
Sembrando la semilla del cambio
“En el día a día uno tiene dificultades y se mezclan las emociones, pero luego te das cuenta de que con tu trabajo estás haciendo un cambio. Estás plantando una semilla de motivación, de búsqueda. Al final de la jornada, mi mayor satisfacción es sentir que he contribuido a cambiar la realidad de un niño, de dos y, ojalá, de todos”.
Paula es una apasionada cuando habla de su profesión. Está convencida de que el deseo de mejorar y renovarse debe surgir desde lo más personal de cada educador: “A veces cuesta darse cuenta del proceso cuando los jóvenes están aprendiendo, pero cuando uno nota que son capaces de explicar las etapas que han pasado para llegar a una conclusión y un resultado, uno comprende que el trabajo ha sido muy fructífero. Mucho más de lo que uno imagina”.




